Conoce más
Pienso, luego como (segunda Parte)

Compártelo

Facebook Twitter

El mes pasado te compartimos algunos consejos para ayudarte a consumir menos calorías al ser más consciente de lo que comes, a continuación encontrarás más tips sobre lo que el Dr. Brian Wansink de la Universidad de Cornell ha denominado como “Mindless Eating”

Plato de colación: sabemos que el tomar una colación a media mañana o media tarde es importante para mantener nuestro nivel de energía y evitar las subidas y bajadas de azúcar en sangre. El tener un recipiente o un plato donde sepas que solo lo que quepa en ese plato será lo que puedas consumir de colación es una buena idea para evitar el consumo excesivo de calorías.

Ve al súper sin hambre: una práctica común es ir al supermercado cuando se tiene hambre y cuando vamos en este estado, todo a nuestro alrededor parece irresistible. Otra cosa que ayuda mucho a evitar las tentaciones del supermercado es llevar una lista y apegarte a ella lo más posible. Si no puedes resistir el antojo de algún alimento, piensa realmente cómo es que lo puedes preparar y en qué ocasión piensas consumirlo. Esto te hará consciente de si realmente necesitas llevar dicho alimento o no.

Usa platos más pequeños: la vista suele ser un arma muy poderosa para el cerebro y en este aspecto utilizar platos más pequeños para servirnos la misma porción de alimentos a la que estamos acostumbrados hará creer a nuestro cerebro que verdaderamente estamos comiendo un plato rebosante de comida. Otra opción es utilizar un plato de tamaño normal y dividirlo en dos, un medio llenarlo de frutas y verduras y la otra mitad de cereales, tubérculos y proteínas.

Sirve los platos: otra técnica es servir los platos desde la cocina y evitar tener los recipientes u ollas sobre la mesa. Si a cada miembro de la familia se le sirve desde el principio sus porciones (recuerda la división del plato) es poco probable que pidan más de la porción que ya se les ha servido. Esto es especialmente útil con la fruta o con la ensalada. Estamos acostumbrados a poner la ensaladera en el centro de la mesa y dejar que cada quien se sirva; seguramente más de una vez has terminado la comida con la ensaladera intacta y esto es lógico, la gente prefiere servirse más pasta, carne o cualquier guisado antes que verduras o ensalada.

Si tienes hambre, toma agua: es muy común que nuestro cerebro confunda la sensación de sed con hambre. Esto es tan sencillo como que cada que sientas un poco de hambre, toma un vaso de agua, si luego de un rato la sensación de hambre prevalece, entonces probablemente si necesites realizar alguna colación. Muchas veces nuestro cuerpo lo único que necesita es hidratarse.

Fíjate cómo te sientes: cada que termines un plato, fíjate cómo te sientes en relación a hambre, sed y energía. Escuchar a tu cuerpo y las señales que te da te ayudará a conocer mejor cuando realmente tienes hambre, sed o simplemente antojo.

Todos estos son consejos se pueden poner en práctica en tu vida diaria. Verás que si realizas algunos o varios de estos, al cabo de algunos días notarás que estarás comiendo menos. Ya sea porque te estás permitiendo comer más despacio, masticar más, haciendo caso a las señales de tu cerebro, engañando a tu cerebro con trucos visuales o simplemente siendo más consiente. De eso se trata, de pensar y luego comer y de tomar mejores decisiones que tengan un efecto positivo en tu salud y nutrición.

Referencias:

http://www.mindlesseating.org/

Tania Aguilar López LN, MNH

Compártelo

Facebook Twitter
Pienso, luego como (segunda Parte)

LO + NUEVO

  • Consejos para mantener una excelente salud digestiva

    La digestión comienza en la boca, pero la salud digestiva inicia con los alimentos y bebidas que seleccionamos diariamente para su consumo ...

    Ver más
  • Salud de los músculos y huesos para ser fuerte toda la vida

    Nuestros músculos y huesos permiten el movimiento y dan forma al cuerpo, de tal manera que la postura y la fortaleza de un individuo es el resultado de ...

    Ver más